El Piramidal del Potrero Escondido, o Club Alpino Español (C.A.E) como fue también bautizado, se encuentra íntegramente en la provincia argentina de Mendoza. Forma parte del sector oriental de la cordillera Real, que contiene los cordones Chorrillos y Potrero Escondido y que linda con el río Tupungato al Este, con el río Plomo al Sur y con los ventisqueros del Plomo al Oeste.
Relato de travesía. Continuación de travesía "Los Hielos Olvidados"
Cuarta Ascensión al Piramidal: Miércoles 17 de julio de 2019. Estábamos a 4300 en el glaciar “Ventisquero Bajo del Río Plomo”. Nuestra primera experiencia en hielo. El objetivo principal se había logrado. Ahora era otro: llegar al Piramidal Escondido.
Dia nublado, comienzo de trekking hacia la cumbre, dejando atrás el campamento.
Nos despertamos a las 8:00 hs. Hacía mucho frío y estaba de noche. No nos permitió salir temprano. Esperamos hasta las 9:30 hs, en ese momento Agustín dice que no estaba en condiciones de emprender el ascenso, prefería quedarse a descansar y recuperarse para los siguientes días. Salimos mano a mano con Juan. Nos encordarnos, partimos. Sabíamos que a la vuelta Agus nos iba a estar esperando con algo calentito para tomar y comer. Mientras caminábamos, pensábamos las opciones: o remontarnos a un filo, o seguir el glaciar. Lo pensamos mucho, hasta que preferimos ir por el glaciar del Potrero Escondido. Subimos al mismo… seguimos... seguimos... ¡Era infinito!
Ya a 4900, un paso de hielo nos hizo más lento el trekking. Gracias a Juan, me explico cómo hacer pasos con los crampones y mantener el control del cuerpo. De a poco iba tomando más confianza en el tránsito. Llegamos a 5000 msnm. Error: salimos del glaciar para tomar un acarreo que parecía accesible. Ahí perdimos todas nuestras energías. Hacíamos 3 pasos y retrocedíamos 2. No avanzamos y el desgaste era muy grande.
Ya 14:30 hs, cansados, la cumbre se veía muy lejos, y no era el mejor lugar para que nos atrape la noche, ya que hacía mucho frío en ese momento. Pensamos en volver al glaciar que teníamos a la izquierda. Crampones, y a comenzar de nuevo el ascenso. Fuimos un poco más rápido, pero era todo hielo, entonces sin resbalón nos haría deslizar pendiente abajo. El agua que teníamos estaba congelada, así que poca hidratación. No comimos casi nada. Nuestras energías bajaban… llegamos a 5200, ya casi estábamos.
Personalmente no daba más, contaba 30 pasos y paraba. Así fue mi secuencia. En el acarreo conté 20 y paraba. Sentía que no tenía fuerzas. Pero de poco llegamos al filo… ahí estaba… ¡La apreciada cumbre! 16:00 hs. Muy tarde, pero llegamos, nos sacamos unas fotos y dijimos: “salgamos de acá, en 10 minutos nos congelamos”.
El descenso fue acarreo, después glaciar. Cuando llegamos al glaciar mayor del Potrero nos encordamos nuevamente y hasta la carpa no íbamos a parar. De noche, ya 20:30 hs, se asomaba una luz amarilla: era la carpa. Mejor de ánimos, llegamos. Agustín había puesto una linterna afuera para que sepamos que estaba ahí la carpa. Unos mates bien calentitos fue la dosis de ánimo y alegría para darnos unos abrazos y finalizar la jornada. Mi primer cinco mil. Al fin había llegado el día que estaría a esa altura. Luego nos enteramos que fuimos la 4ta ascensión en la historia. Un cerro con mucho significado para mí.


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