Nuestra primera experiencia en zona de puna, pero había un problema: no teníamos vehículo. Dimos vueltas, hasta que de alguna forma íbamos a ir. Combinaciones de colectivos y un taxi, entre un test de Covid – 19, muchos tramites de ingreso a Fiambalá, pero llegamos en condiciones. La odisea empezó desde Córdoba en colectivo.
| Empresa Gutiérrez, de Catamarca a Fiambalá. Llego la cordada en condiciones. |
El día miércoles 3
de marzo de 2021, luego de pasar un año sin poder concurrir a la montaña
(por la pandemia), organizamos junto a Gero Gubler una travesía en la zona de
puna, justamente en Catamarca, la ruta de los Seismiles. Dicha travesía tenia
que tener características alpinas: armar la mochila para ser autosufiente
durante más de 10 días. Y así fue, mochilas pesadas y encima portear agua.
Jueves 4: Luego de despertarnos con mucho dolor de cabeza, desayunamos y
levantamos campamento. La idea fue aprovechar el día para llegar a la base del Volcán
Incahuasi, y así fue. A las 18 hs llegamos a 4800 msnm. Veníamos que teníamos
poca agua, así que el otro día era un desafío.
Viernes 5: Nos despertamos temprano pensando en el agua. No nos quedo otra opción:
ir al Campo 2 del Incahuasi a buscar agua. Teníamos ese dato, y era agua
segura. Atacamos liviano, pero en ayunas, llegamos a 5300 msnm, juntamos agua y
volvimos. Almorzamos y a eso de las 16 hs levantamos campamento hacia 5200
msnm. De poco usamos la teoría de aclimatar: subir hasta una altura máxima y
bajar a dormir a otra menor.
Sábado 6: Nuevamente nos levantamos con dolor de cabeza, pero los ánimos eran
otros. Era el día de atacar el Campo 2 a 5700 msnm. Nuestra primera vez en esa
altura, y sabíamos que la cumbre se acercaba. Llegamos a dicho campamento a las
13 hs, juntamos agua y a hidratar. Había intenciones en ir a la cumbre al otro
día, pero también el miedo de no aclimatar adecuadamente nos hacia razonar y
estar consciente ante cualquier síntoma de altura.
Lunes 8: Luego de acostarnos tarde, una noche larga y con poca ingesta de
alimentos, nos despertamos y no podíamos creer lo que habíamos hecho: ¡nuestro
primer +6500! Desayunamos, descansamos y 11 hs decidimos bajar el campamento a
4800 msnm, en la base del Incahuasi. Cargamos 7 litros de agua cada uno,
sabíamos que la próxima etapa de rodearlo no teníamos confianza en encontrar
agua.
Martes 9: Dia largo. Salimos del campamento en sentido este para luego
dirigirnos sentido sur. El día soleado, mucho calor, y nuestras mochilas
rondaban todavía los 30 kg. Pasamos el “paso de las losas”, un paso casi a 5mil
para lograr pasar hacia el valle de las losas. Total del día 20 km, con algunas
tormentas eléctricas que de nuevo nos hacían mantenernos atentos.
Miércoles 10: El día se presentaba un gran desafío: encontrar agua. Nuestra idea era
ir al Volcán Negro (5300 msnm), supuestamente en la base había un arroyo,
llegamos y toda arena. Fuimos en dirección al Volcán Rojo (4900 msnm). Hicimos
cumbre las 14 hs, miramos el horizonte con dirección este donde figuraba en el
GPS otro arroyo, y nada. Era momento de tomar una decisión: teníamos 3 litros
de agua en total, lo suficiente para pasar una noche y caminar toda una mañana
para llegar al otro día al inicia de la quebrada. Ahí sabíamos que había agua,
pero nos esperaban otros 15 km, y ahora con poca agua. Regresamos al
campamento, que ahora se hacía eterno.
Cumbre Volcán Rojo
(4900 msnm) |
Gran cráter Volcán Rojo (4900 msnm) |
Jueves 11: Nos despertamos a las 7, comimos galletitas y cereales, pero no
tomamos nada caliente. Era momento de guardar el agua que teníamos porque no
sabíamos cuanto tiempo íbamos a estar caminando. Comenzó la odisea, bajamos
nuevamente al valle, y seguimos arroyo abajo, un arroyo seco, mucha arena y sin
rastros de agua. En un momento no dábamos más, nos tomamos toda el agua. Parada
de descanso, me subo a un morro para ver el horizonte y a 1 km se veía un hilo
de agua. Le dije a Gero que era el ultimo esfuerzo.
A las 14 hs, bajo un
sol intenso, llegamos a el inicio de unas vertientes que circulaba agua sin
cesar. Increíble, ganas de llorar de la alegría. Fue en el momento justo, playa
con arena y agua, a 4000 msnm, lugar de descanso. Armamos campamento y terminamos
el día tomando mates y riéndonos de lo vivido.
Ingreso a Quebrada de las Losas. Campamento en arena junto a las vertientes |
Viernes 12: tomamos la decisión de no hacer más cerros, era momento de bajar. Nuestro físico se venia abajo, la acumulación de fatiga se hacia notar. Pero para bajar teníamos otros 15 km hacia la ruta, igual no lo sentimos. La quebrada “Ojos de las Losas” era increíble, había vida. Patos, diferentes aves, vicuñas, aparecían vacas, entre otras especies. Fue volver a la vida, volver de la odisea. Vadeamos varias veces el arroyo “Guanchin”. A las 14:30 hs parada de almuerzo, muy contentos con todo lo logrado. Ya veíamos la ruta, algunas camionetas pasaban. Llegamos a la misma a las 16:30 hs, momento en que se nublo y la temperatura bajo. Armamos carpa a la orilla de la ruta, el próximo día era momento de regresar a Fiambalá.
| Increíble Quebrada, ya saliento para la Ruta 60 |
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En otra aventura, nuevamente la cordada se vuelve a dedo. |
Al otro día, no dejamos de desaprovechar la oportunidad de conocer las termas de Fiambalá. Una aventura al “estilo alpino”, era momento de descansar. Gracias Gero por ser parte de este proceso, un gran amigo.
Momento de descanso, no dejamos de aprovechar los lugares regionales. Termas de Fiambalá.
Aproximación a la travesía Incahuasi - Las Losas
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